Se trata de docentes y alumnos que integran el Club Ambiental de la escuela quienes trabajan fuertemente en recuperación de materiales para elaborar bastones, andadores y trípodes que luego donan a la comunidad educativa.

Diferentes campañas y programas de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, motivan a niños y jóvenes de toda la provincia a desarrollar tareas para concientizar sobre el cuidado del ambiente, pero al mismo tiempo surge en ellos el espíritu solidario.

Este es el caso del Club ambiental de la escuela Juan José Castelli, que trabajando en el proyecto “Nada se pierde, todo se transforma” notaron que en el edificio había una gran cantidad de mesas y sillas rotas que no se podían utilizar.

En este marco y después de buscar la información necesaria se la Docente Guía de “Cuidadores Ambientales”, Claudia Rementería puso manos a la obra a los chicos de quinto grado del turno mañana. Así, seleccionaron la materia prima, y comenzaron la tarea de reutilización, transformando las viejas mesas y sillas en bastones, trípodes, andadores con rueda y sin rueda, contando con la constante colaboración de los padres de los alumnos.

Pero la tarea no finaliza ahí, los integrantes del Club, donan todo lo producido a personas de la comunidad educativa que presentan problemas motrices y no pueden adquirir alguno de estos elementos.

De esta forma los chicos trabajan reutilizando materiales en desuso a fin de evitar la acumulación de residuos y colaboran con la comunidad entregando a modo de donación todo lo producido.

Este innovador Proyecto será presentado en los próximos días en la instancia zonal de la Feria de Ciencias 2017.