El anexo 1 de la Resolución N° 363/20 hace referencia a las Orientaciones para los Procesos de Evaluación en el Marco de la Continuidad Pedagógica.

La primera parte del documento destaca la situación extraordinaria del proceso de enseñanza-aprendizaje que se lleva a cabo debido a la pandemia por el COVID 19. También se pone en valor el esfuerzo de los docentes por continuar impartiendo clases a distancia través de todos los recursos disponbles y la capacitación a docentes desde el INFOD en herramientas digitales.

Una síntesis del anexo determina que no será posible resolver, dentro del año lectivo 2020, el cumplimiento de la totalidad de las metas de aprendizaje previstas en las planificaciones anuales llevándonos a desplegar un conjunto de acciones de alcance federal que hagan posible la reformulación de los propósitos formativos previstos.

El paso que sigue es revisar el curriculum, con vistas a la priorización y reorganización de saberes, la diversificación de las estrategias de enseñanza, y metas de aprendizaje; la revisión de tiempos y recursos complementarios y propuestas didácticas de intensificación de la enseñanza que combinen trabajo en la escuela y en el hogar en el marco de los calendarios establecidos; los regímenes académicos que establecen normas para la evaluación y acreditación de aprendizajes y la promoción de sección/grado/año escolar, tomando en particular como puntos críticos, la finalización de los niveles educativos (inicial, primario, secundario y superior); la reorganización del funcionamiento escolar y redistribución de tiempos de los calendarios habituales, espacios y funciones; las condiciones para el sostenimiento del trabajo a distancia, como la creación de la plataforma nacional, las plataformas jurisdiccionales y de un programa de conectividad y provisión de dispositivos para estudiantes y docentes; la organización del trabajo de los docentes y los requerimientos de formación y capacitación docente que demandará esta nueva situación; las condiciones de infraestructura y seguridad e higiene ajustadas a las recomendaciones sanitarias; la generación de estrategias para acompañar a la población escolar en condiciones de mayor vulnerabilidad, que no haya podido sostener actividades en el marco de la continuidad pedagógica y que no regrese a las escuelas luego de su reapertura, a través de la generación de redes de apoyo y acompañamiento junto con espacios sociales y comunitarios.

Por lo dicho será un desafío compartido entre el Ministerio de Educación Nacional y las jurisdicciones promover un marco nacional que armonice las políticas de evaluación con los criterios de priorización de saberes, la reorganización de la enseñanza y el fortalecimiento
institucional previstos para cada nivel educativo y modalidad, área/disciplina y grado/año escolar, entre los ciclos lectivos 2020 y 2021, tomando como horizonte los propósitos definidos para cada uno de los ciclos de la escolaridad.

La definición de dichos criterios será objeto de trabajo en mesas técnicas federales que abordarán específicamente cada nivel y modalidad educativa, dando lugar a las regulaciones federales que correspondan.

Se espera que ese marco aborde en particular:

acciones específicas para la última sala del nivel inicial, el primer grado de primaria y primer año de secundaria (asociado a la organización curricular de ciclos) tendientes a reforzar el trabajo pedagógico que facilite acceder a aprendizajes propios de la primera
infancia, alcanzar la alfabetización inicial, el egreso de la educación primaria y el ingreso a educación secundaria como hitos distintivos de las trayectorias escolares,

acciones pedagógicas específicas para reforzar la articulación entre el nivel inicial, primario, secundario y superior a los fines de asegurar la continuidad de las trayectorias.

la reorganización de contenidos y metas de aprendizaje previstos en los NAP y los respectivos diseños curriculares jurisdiccionales y en las planificaciones institucionales y de aula correspondientes a cada área/disciplina y sección/grado/año escolar, adaptándolas al tiempo disponible en el ciclo lectivo 2020, brindando especial atención al desarrollo de estrategias que contemplen la organización de bloques de contenidos, enfaticen perspectivas pluridisciplinares y problematizaciones transversales.

estrategias de intensificación de la enseñanza para el logro de los propósitos definidos para 2020 y 2021 que consideren alternativas curriculares y didácticas sobre las que el sistema educativo tiene experiencias acumuladas.

Otro de los puntos importantes es el de la evaluación y acreditación de aprendizajes y la promoción del grado/año en 2020

En la singularidad de este tiempo podemos reconocer la convivencia de restricciones de diverso orden para trasladar sin más los dispositivos regulatorios y operativos para evaluar que son propios de la presencialidad. En simultáneo esta etapa habilita la posibilidad de poner en acto un conjunto de recursos pedagógicos capaces de resolver/interpretar los requerimientos del
presente y su vez avanzar en el sostenimiento de formas de evaluación de aprendizajes no habituales en las aulas y las instituciones educativas.

La restricción forzada de lo que “venimos haciendo” genera una vacancia que, en la opinión generalizada de autoridades, especialistas y docentes, representa una oportunidad genuina para impulsar “otros de modos hacer” en los vínculos, los tiempos, los espacios y los posicionamientos que se ponen en juego en el enseñar, el aprender y en consecuencia el evaluar.

Entre esos “otros modos de hacer” reconocemos la necesidad de enfatizar procesos evaluativos de carácter formativo, de mutuo enriquecimiento para docentes y alumnas y alumnos. Se trata entonces de enfatizar que las actividades evaluativas no trascurran escindidas de aquello que el enseñar y/o acompañar pudieron o no lograr/ provocar durante este tiempo en los/as estudiantes. Asimismo, en este contexto singular, resulta particularmente importante que los procesos evaluativos que se sostengan, no generen nuevos segmentos de exclusión, especialmente de aquellos sectores que, por diversos factores, no han podido sostener ninguna interacción con la escuela.

Por tal motivo, se considera pertinente diferenciar los alcances de la evaluación de las instancias formales de “acreditación” y la “promoción “educativa. Si bien cada uno de estos momentos están en estrecha relación, cada uno de ellos tienen distintos sentidos, significados y connotaciones en los distintos niveles y modalidades del sistema, en cuanto a características
particulares y a los momentos o períodos en los que deberían ser operacional izados.

Se propone:

a- La aplicación de variados recursos pedagógicos que permitan indagar, sistematizar y retroalimentar los procesos de enseñanza y acompañamientos en curso. Estos recursos darán sustento a un proceso de evaluación formativa amplio e integral, que ofrezca a los/as estudiantes y las familias lecturas compartidas sobre lo realizado en esa etapa.

b-La finalidad de la evaluación de las actividades educativas durante la continuidad pedagógica es orientar mejor el proceso de enseñanza y aprendizaje, así como también promover procesos autoevaluativos en los y las alumnos y alumnas que permitan seguir aprendiendo.

c-La evaluación formativa no incluye el uso de escalas numéricas o conceptuales de calificación.

Esta convención del sistema, en esta etapa, no garantiza una valoración justa y transparente de la heterogeneidad de trayectorias individuales y colectivas de las poblaciones escolares de todos los sistemas jurisdiccionales y no constituye una herramienta adecuada para orientar el proceso de enseñanza y aprendizaje.

d- Las jurisdicciones en el marco de las características de sus sistemas, promoverán las acciones que consideren pertinentes para mantener debidamente informados a estudiantes y familias de la valoración pedagógica de esta etapa. Este criterio será de aplicación efectiva en todos niveles y modalidades.

En tal sentido la normativa vigente y las que se promuevan a nivel federal y /o jurisdiccional, tomando como referencia el presente marco regulatorio, tendrán que considerar:

En el nivel inicial: de acuerdo a la Res. CFE 174/12, el único requisito de promoción es la edad de acuerdo. Cabe señalar que el cumplimiento efectivo de la norma citada está contemplado en los casos de niñas y niños con asistencia regular a la sala de 5 años.

Con respecto al pasaje de Nivel Inicial a Nivel Primario la misma resolución establece: “Los aprendizajes no serán interpretados como indicadores de acreditación ni de promoción de los niños y niñas en el nivel inicial al nivel siguiente. Serán considerados como indicios
a ser tenidos en cuenta por los docentes que reciban a los niños/as para garantizar la trayectoria escolar”. Asimismo, estipula que “el requisito de obligatoriedad de la sala de 5 del nivel inicial no debe ser impedimento para que los niños y niñas que no hayan accedido a ese nivel educativo, ingresen a la escuela primaria a la edad que la ley de Educación Nacional establece”.

En el pasaje de 1° a 2° grado de primaria: de acuerdo con lo establecido en la res. 174, conforman una unidad pedagógica. Para este período se propone excepcionalmente integrar el 3° grado a esta unidad pedagógica y mantener así la unidad del primer ciclo a
los fines de la reorganización curricular descripta en el apartado anterior.

Que la acreditación se decida al final del primer ciclo (es decir, en 3° grado para quienes estaban inscriptos en 1° o 2° grado en 2020) y lo que hacen las/os maestras/os en 2020 y 2021 es determinar en qué punto de las progresiones se encuentran las/os niñas/os, en
especial en alfabetización y en numeración/ operaciones2.

Que la promoción de 3° grado a 6°/ 7° de primaria se realice sobre la base de la priorización y reorganización de contenidos y propósitos de cada grado aludida en el punto anterior. Los contenidos y aprendizajes no considerados como requisito para la
promoción a finales del año lectivo 2020 formarán parte de la planificación del/los año/s subsiguiente/s, atendiendo a los propósitos formativos de cada ciclo. La estrategia pedagógica y curricular sería en este caso la ya prevista en la res. 174 bajo la figura de
“promoción acompañada” desde tercer grado, que contempla la posibilidad de trasladar al año subsiguiente, aprendizajes no acreditados en el año anterior.

En relación al pasaje de Nivel Primario a Nivel Secundario: sobre la base de la priorización y reorganización de los propósitos formativos del nivel se intensificará la enseñanza en el período de reanudación de clases presenciales que quede disponible. La acreditación del nivel podrá tener lugar entre finales de 2020 y la primera quincena del mes de marzo.

Que, en las escuelas incorporadas al calendario escolar de período especial, la evaluación del tercer trimestre tendrá que ajustarse a lo establecido en esta norma. Para el caso de la promoción, las jurisdicciones con esta modalidad tendrán que producir una normativa
jurisdiccional a los efectos de emitir una certificación que contemple las condiciones excepcionales del ciclo 2020.

Con respecto a la Educación Secundaria. Ciclo Básico: la promoción dentro del ciclo básico se realizará, en términos generales, sobre la base de la priorización y reorganización de saberes y propósitos definidos en los NAP y en los diseños curriculares jurisdiccionales,
para cada área/disciplina. Las alternativas de priorización y reorganización, deberán ser objeto de trabajo en mesas federales y darán lugar a los acuerdos federales y/o recomendaciones que se consideren necesarios.

Es importante tener en cuenta que la conformación de la Unidad Pedagógica suponía que se mantenía el mismo/a maestro/a en ambos grados. En este caso, por razones organizacionales, no se considerará un requisito, aunque debe mantenerse la unidad pedagógica de los tres primeros grados para los/as estudiantes inscriptas/os en 1° o 2° grado en 2020.

Entre estas alternativas se podrían considerar, por ejemplo: a) que, aunque todas las materias previstas en los planes de estudio respectivos se sigan dictando y evaluando en este período, sólo algunas se consideren definitorias a los fines de la promoción; b) en el caso de las materias básicas que tienen una carga horaria similar en primer y segundo año, conformar un bloque académico y replanificarlas considerando como una unidad el período de clases 2020 y 2021. De este modo, los estudiantes tendrían que acreditar los aprendizajes previstos para cada año del plan de estudios pero desacoplado del año lectivo; c) evaluar la posibilidad de alternar la integración de contenidos en proyectos interdisciplinarios o interáreas; en el caso del último año del ciclo básico considerar los propósitos

● En relación con los/as estudiantes que cursaron en 2019 o están cursando el último año de secundaria en 2020, habrá que considerar:

▪ La formulación de exámenes que integren contenidos y propósitos formativos de las materias del último año en los distintos planes de estudio.

▪ Alternativas de evaluación de promoción que permitan regularizar el año escolar 2019, en caso de tener materias pendientes.

▪ La organización de un sistema de tutorías muy sistemático organizadas de acuerdo con el trabajo de integración propuesto en el punto anterior que se extienda todo el año.

▪ La posibilidad de extender el año lectivo 2020 sobre los primeros meses del calendario escolar 2021.

▪ Para la modalidad técnico profesional, se tomará en cuenta lo regulado en las Res. CFE 266/15 y 229/14.

● En relación con los/as estudiantes que, de acuerdo con los regímenes académicos de la jurisdicción, tengan pendiente la aprobación de materias para decidir la promoción en 2020, las jurisdicciones deberán establecer alternativas de evaluación adaptadas a la
actual situación.

Resolución CFE Nº 363/20
República Argentina, 15 de mayo de 2020

ORIENTACIONES PARA LOS PROCESOS DE EVALUACIÓN EN EL MARCO DE LA CONTINUIDAD PEDAGÓGICA