La Unión Docentes Argentinos (UDA), que lidera Sergio Romero, aseguró hoy que el gremio decidió «de forma única y unánime» solicitar a las autoridades nacionales y provinciales «la reposición salarial» de los trabajadores de la actividad para volver al dictado de clases presenciales en el país.

«Los docentes deben recibir una reposición salarial. Además, para regresar a las aulas se requieren adecuadas condiciones edilicias y recursos e insumos para enfrentar la emergencia sanitaria», señaló el gremio en un comunicado.

Romero, secretario de Políticas Educativas de la CGT, reclamó «respeto» por la jornada laboral docente y la convocatoria a la paritaria nacional.

El sindicalista advirtió que de no producirse respuestas o no haber garantías para satisfacer las demandas «la UDA no comenzará las clases de forma presencial».

«Estas condiciones deben ser respetadas. En general, los establecimientos escolares no están en condiciones de cumplir el protocolo de forma oportuna dispuesto por el Ministerio de Educación. Será difícil volver a clases, mas allá de la intención del gobierno, sin condiciones de salud e higiene», puntualizó.

En otro orden, Romero informó que una encuesta telefónica realizada por la UDA a 10.200 familias en todo el país, entre el 25 de junio y el 8 de julio últimos, determinó que «el 78% de los argentinos no está de acuerdo con que se retomen las clases presenciales en la actual coyuntura sanitaria y escolar».

La muestra, realizada por los equipos técnicos del gremio, señaló que el 82% de los consultados dijo estar «desconcertado» cuando se le preguntó si conocía el protocolo elaborado por la cartera de Educación de la Nación.

En una segunda consulta realizada a docentes, el 48% afirmó no conocer ese protocolo, el 41 dijo conocerlo solo de forma parcial o por versiones periodísticas y solo el 11% aseguró que lo conoce.

De esos últimos, el 71% lo consideró «inaplicable», indicó Romero, quien enfatizó que el mes de agosto puede ser «una fecha deseada pero improbable para regresar a las aulas en las actuales circunstancias».

«Es bastante difícil que se logre mantener grupos, en especial de nivel primario, con tapabocas constantemente colocados, sin que los niños tengan contacto y debiendo cumplir todas las normas protocolares», concluyó Romero.

 

Fuente: Telam